miércoles, 15 de mayo de 2013

El duelo congelado



Percibir como presentes a los seres queridos que físicamente se han marchado, o considerarlos ausentes cuando están físicamente presentes, puede hacer que las personas se sientan impotentes, y, por eso, mas propensos a la depresión, la ansiedad y los conflictos en las relaciones.

¿Cómo hace eso la pérdida ambigua?
1.      Porque la pérdida ambigua es desconcertante, y las personas quedan desorientadas y paralizadas. No saben como tomarse la situación. No pueden solucionar el problema porque todavía desconocen si la perdida será definitiva o temporal. Si la incertidumbre continua, es frecuente que las familias respondan en términos absolutos y actúen como si la persona se hubiese ausentado por completo, o por el contrario, nieguen que algo haya cambiado. Ninguna de estas dos reacciones es satisfactoria.
2.      La incertidumbre impide que las personas se adapten a la ambigüedad de su perdida reorganizando los papeles y las normas de su relación con los seres queridos, por lo que las relaciones de pareja o familia se CONGELAN en esa situación. Se aferran de que las cosas volverán a ser como eran.
3.      Se les priva a esas personas de los ritos que acostumbran a dar apoyo a una perdida clara tales como el funeral después de la muerte en la familia. Pero no existen ritos para la perdida ambigua, por lo menos socialmente, la validación de lo que se experimenta y sienten esas personas es escasa.
4.      El absurdo de la pérdida ambigua recuerda a las personas que la vida no siempre es racional y justa; por consiguiente, lo que presencian tal cosa tienden apartarse, en lugar de proporcionar el apoyo vecinal que ofrecerían en el caso de una muerte en la familia.
5.      Como la pérdida ambigua se prolonga indefinidamente, la incertidumbre los deja agotados física y emocionalmente.

Existen dos tipos de pérdida ambigua:
1.      Ausente físicamente pero presente psicológicamente, puesto no es seguro si esta viva o muerta.
a.       Militares desaparecidos en combate
b.      Niños raptados
c.       Divorcios
d.      Familias Adoptivas
e.       Inmigración 
2.      Presente físicamente pero ausente psicológicamente.
a.       Enfermedad Alzheimer
b.      Drogadictos
c.       Enfermos mentales y crónicos
d.      Pacientes en coma

La muerte de una persona es obvia, definitiva, existe un certificado de defunción, se realiza una ceremonia del funeral, entierro ritual, sepultura o cremación. Se inicia un duelo por la pérdida permanente de esa persona. Lo que congela el dolor es la incertidumbre y la ambigüedad de esa pérdida. Reaccionan con ansiedad, depresión, enfermedades sicosomáticas y disminuye la energía. La ambigüedad de la misma manera que complica la perdida, complica el proceso de duelo. Este no puede empezar porque la situación se encuentra indefinida.  Se siente como una pérdida, pero no la es de hecho. La confusión CONGELA el proceso de duelo.


Referencias:
Boss P. (2001) La pérdida ambigua: Cómo aprender a vivir con un duelo no terminado. Editorial Gedisa

Boss, P (2006) Loss, Trauma, and Resilience: Therapeutic Work with Ambiguous Loss. Norton