Este espacio es para compartir la esperanza de que hay un nuevo amanecer luego de la pérdida de un ser amado. El duelo suele ser un proceso doloroso, pues es la reacción emocional ante la pérdida. El duelo se refleja en la vida del doliente a nivel fisico, psicológico y espiritual. Te tengo noticias, el duelo se puede aliviar y superar, pero conlleva tiempo y trabajo. Hay que elaborar tareas para que al final del camino puedas reinvertir tu energía de forma productiva, sin tener que olvidar a esa persona amada. Cada uno de nosostros tenemos un faro el cual con su luz te alumbrará para que puedas continuar con tu vida, recordando en el corazón, a la persona que se fue de esta vida terrenal.


lunes, 7 de mayo de 2012

Lo que se siembra y lo que se cosecha

Estuve buscando en mi archivo unas lecturas para preparar unos talleres y me encontré con varias reflexiones, las cual utilice, mientras trabajaba como consejera profesional en una escuela vocacional en Puerto Rico. Seleccione unas que me parecen excelentes para presentarlas aquí en el blog, así que hoy comparto contigo una de ellas. Espero reflexiones sobre lo que estas sembrando...


Lo que se siembra y lo que se cosecha

Nadie espere de la vida otra cosa sino aquello que ha puesto en ella. Si usted siembra amor, bondad, servicio, espere una buena cosecha de los mismos frutos. Si se siembra odio, mezquindad y malicia recogerá exactamente lo que sembró.  Phillips Brooks, el celebre predicador de Boston, escribió una hermosa alegoría.

En ella nos cuenta de cuatro hombres que subieron a una montaña en una preciosa tarde de verano. El primero tomó unas piedras que brillaban al sol como si fuesen perlas. Recogió flores, yerbas, y cuanta planta encontró a su paso. El segundo hombre levanto un terrón, examinó sus elementos de fertilidad, comprobó el drenaje de la tierra y la dirección de las corrientes de las aguas. El tercer hombre escaló el pico más alto de la montaña, estudió las hendiduras de las rocas y examinó la riqueza de las capas minerales. El cuarto hombre corrió como un loco aventurero, se extasió con el cantar de los pájaros, la música de los vientos y el ruido de las aguas que se deslizaban entre las peñas.

Pasaron los años y de nuevo se encontraron los mismos cuatro hombres. El primero mostró un pequeño museo, pues había reunido los tesoros de la montaña y los había clasificado. El segundo un granero, pues había sembrado y cosechado abundantemente. El tercero mostró sus minerales pues había perforado el corazón de la montaña y extraído sus tesoros escondidos. El cuarto hombre mostró un poema en el cual había entretejido el profundo misterio de la naturaleza, el incendio multicolor de una maravillosa puesta del sol y la alegre magia de los cielos.

Cada hombre obtuvo, precisamente, lo que había puesto. Siempre ocurre así en la vida. Hoy es el día de la siembra. Mañana en la senectud, será el día de la cosecha. Nos inspiran lástima aquellos que siempre se están preguntando qué pueden sacarle a la vida. Lo que importa no es sacar sino poner, sembrar. La misma vida se encargará de devolvernos con creces aquello que hemos sembrado.


Foto de El Yunque Tomado de Internet: http://www.salonhogar.net/Diversos_Temas/montanas_de_pr.htm

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