Este espacio es para compartir la esperanza de que hay un nuevo amanecer luego de la pérdida de un ser amado. El duelo suele ser un proceso doloroso, pues es la reacción emocional ante la pérdida. El duelo se refleja en la vida del doliente a nivel fisico, psicológico y espiritual. Te tengo noticias, el duelo se puede aliviar y superar, pero conlleva tiempo y trabajo. Hay que elaborar tareas para que al final del camino puedas reinvertir tu energía de forma productiva, sin tener que olvidar a esa persona amada. Cada uno de nosostros tenemos un faro el cual con su luz te alumbrará para que puedas continuar con tu vida, recordando en el corazón, a la persona que se fue de esta vida terrenal.


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martes, 10 de diciembre de 2013

¿Cómo afrontar el duelo en NAVIDAD?

Este artículo es desde España y nos ofrece una serie de consejos para sobrellevar el dolor de la pérdida de un ser querido en estas fechas de reuniones familiares. Te invito a leerlo, aqui la dirección electrónica.

http://www.elcorreo.com/salud/psicologia/20131209/como-afrontar-duelo-fiestas-201312091724-rc.html

martes, 3 de diciembre de 2013

Calendario del III Certificado Tantología Holítica: Alvio en la pérdida y el duelo



Lugar: Columbia Centro Universitario (CCU) en Caguas
Dirección electrónica: http://deca.columbiaco.edu

III Certificado que se ofrece en DECA de CCU. Los siguientes  temas por Taller (c/taller consta de  12 horas presenciales para un total de 60 horas)
El horario será de  8:30 am- 3:30 pm

·        El morir y la educación sobre la muerte- 1, 8 de febrero 2014
·        El final de la vida y la toma de decisiones- 15, 22 febrero 2014
·        El evento de muerte en el contexto de la niñez y la adolescencia- 1, 8 marzo 2014
·        El manejo del duelo y los marcos teóricos- 15, 29 marzo 2014
·        La muerte traumática y la consejería de duelo- 5, 12 marzo 2014

Costos:
Costo por matricula total-    $900.00
Costo por tema individual-   $180.00
Pago por adelantado-           $810.00

Si deseas conocer y ayudar a las personas con pérdida y duelo, llama y matricúlate hoy mismo Tel. (787) 258-1501 Ext. 202, 203, 209. Aceptan ATH, VISA y MC.                                                                                                      

¡TE ESPERO!

Recurso: Edu Emilia Sáez, Consejera Profesional Licenciada
Facebook: Consejería para la pérdida y el duelo

Nota: (Se iniciará el curso con un mínimo de cinco personas que se matriculen en todo el certificado. Pueden ocurrir cambios en las fechas)

Diciembre... Navidad



Este artículo salió en Facebook, 
y me pareció importante compartirlo en el blog. 
Espero te ayude a encontrar el significado de la Navidad en tu vida, aun cuando has pasado por la pérdida de un ser querido.
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Comienza diciembre, una época difícil para quienes hemos perdido a un ser querido. Es ahora donde necesitamos estar más cerca, pues para muchos será la primera Navidad sin ellos, y para otros, otra Navidad sin él (ella). Recuerden que el proceso del duelo no es un proceso de olvido sino de aprender a recordar sin dolor. Y recordar su sonrisa, sus gestos, ocurrencias, su risa, agranda nuestro corazón, lo expande. Pues aunque hoy no está con nosotros... está en nosotros.

No perdamos el significado de la Navidad, brindémosle uno nuevo, uno positivo, no le teman a esta fecha. En diciembre acostumbramos a mirar atrás, y evaluar el año que hemos vivido, encontraremos de todo: risas, lágrimas, triunfos, fracasos, cambios, nacimientos y también pérdidas y muerte. Se reafirma la ausencia de quien ya no está, confirmamos la falta de alguien en la familia, y al mirar hacia delante, un año nuevo, una nueva posibilidad de imponernos retos, metas y sueños; pero para muchos en duelo los proyectos de vida se detienen, cuesta recibir con alegría estas fechas, la angustia y tristeza nos visita de nuevo, o tal vez aún no se ha ido del todo. Pero la Navidad significa Vida, significa nacimiento, y tu ser querido aún vive dentro de ti, en tus recuerdos y en tu corazón. Nadie muere cuando se recuerda.

Hay que saber cómo enfrentar y asumir esta fecha, saber integrarla, es más hay que saber vivirla y vivirla en plenitud. Si no sucede, el próximo Diciembre nos plantearemos la misma cuestión. Así año tras año. No se aíslen de los demás, si te aíslas ¿qué pasa con el resto de la familia? ¿Les vamos a privar de un momento que podemos vivir en unión, recordando y disfrutando en alegría la vida?  EL AMOR NO ES SOLO PARA LOS QUE MURIERON.

Recrear la Navidad, asumirla, enfrentarla y vivirla es un paso importante para la elaboración del duelo. Celebra la vida - sana tus heridas - pese a nuestro dolor vivamos diciembre. Un gran y fuerte abrazos mis guerreros, sobreviven día a día al dolor, también es tiempo de vivir -tiempo de Sanar.



REFERENCIA:

Tomado de Internet:   https://www.facebook.com/pages/Creciendo-a-trav%C3%A9s-del-Duelo/152552971586294?hc_location=stream

Kimberly Vargas Morera
Psicóloga - Fundadora
Creciendo a través del Duelo



sábado, 13 de julio de 2013

ESPERANZA


La vida no siempre es fácil. Desde que llegamos a este planeta nunca se nos garantiza que las cosas vayan a ser siempre fáciles. Ése es el caso de todos nosotros, sin importar quiénes somos o de dónde venimos. Yo sé mucho de eso, de primera mano. En septiembre de 1990, cuando tenía once años, me golpeó un automóvil en mi primer día de escuela en séptimo grado. El accidente me dejó paralizado del cuello hacia abajo y conectado a un respirador artificial. Antes de que pudiera seguir con mi vida, tuve que comprender que, a pesar de la situación, seguía siendo la misma persona que siempre había sido. Mi vida no había terminado, por el contrario, solamente era diferente.

A pesar de que nuestras experiencias no hayan sido exactamente las mismas, la mayoría de nosotros debe de haber sufrido cosas similares durante la vida. Hay dificultades que todos debemos enfrentar, sin importar la forma en particular. Especialmente en estos momentos de confusión, hay presiones que la sociedad impone sobre nosotros para que nos comportemos de cierta forma, con frecuencia sin que conozcamos las posibles consecuencias. Sin embargo, para poder lidiar eficientemente con estos desafíos de nuestras vidas, primero debemos tener un conocimiento agudo de quiénes somos en realidad en nuestro interior. Es cuando llegamos a ese conocimiento cuando sabemos que no tenemos que sucumbir a ningún obstáculo. Ninguno de nosotros tiene que ser identificado por los problemas que debe enfrentar.

Cuando tenía doce años y todavía me encontraba en el hospital, no podía evitar darme cuenta de que algunos de los niños que se encontraban ahí conmigo estaban renunciando y no veían que su futuro todavía era brillante. Y me preguntaba por qué ocurría eso. Me preguntaba por qué algunas personas no podían ver todas las posibilidades que todavía tenían, incluso si estas posibilidades no eran las que habían planeado originalmente. Me preguntaba qué era lo que tenían algunas personas que las ayudaba a través de sus momentos difíciles y les permitía enfrentar positivamente su futuro. Con el paso de los años, no obstante, pienso que he encontrado por mí mismo una respuesta: es una cuestión de esperanza. Y cuando digo esperanza, no me refiero a las cosas que deseamos, como "espero poder ir al cine este fin de semana". Me refiero a la esperanza en un sentido más amplio, que incluye un sentimiento de autovaloración, una capacidad de adaptarse a los muchos cambios de la vida y una capacidad de encontrar diversas formas para abordar los problemas. Incluye el sentirse orgulloso de quién se es y el conocimiento de que las experiencias personales, sin importar cuáles hayan sido, le han ayudado a uno a convertirse en la persona que es. Es con esperanza que yo he podido sobrellevar las dificultades que he debido enfrentar y es con esperanza que cada uno de ustedes puede hacer lo mismo.

La vida avanza con una serie de desafíos casi constantes, algunos más grandes que otros, pero que siempre se deben enfrentar. A pesar de que en algunos momentos puedan parecer inconquistables, los obstáculos de nuestra vida a menudo son desviaciones que tenemos que tomar para cumplir nuestras metas finales. Sin importar el tipo de adversidad o desafío que deba enfrentar siempre puede creer que, con esperanza, lo podrá conquistar y al final usted será más fuerte para ella. La vida sigue, siempre lo hace. El camino que tome finalmente, sin embargo, puede no ser el que había esperado en un principio.

Referencia: Tomado de Internet-http://www.unavidamejor.org/stories

martes, 5 de marzo de 2013

¿En qué consiste un duelo?

A lo largo de la vida nos encontramos con múltiples pérdidas, desde la muerte de seres queridos (padres, hermanos, pareja, amigos, etc.) a la pérdida de trabajo/s, rupturas de pareja/s, muerte de mascotas, cambios de residencia, etc. Como podemos ver vivir pérdidas es mucho más frecuente de lo que pensamos, de hecho es una parte inevitable de nuestra vida, y parece que en ocasiones no somos conscientes de que cualquier tipo de pérdida merece nuestra atención, es decir, necesita su periodo de duelo.

Proporcionar información sobre el duelo pretende ayudar a llevar (un poco) mejor este difícil proceso,
y también facilitar el acompañamiento de seres queridos que se encuentren en estas situaciones.

El duelo es un proceso de elaboración, natural y adaptativo, que consiste en la integración de la experiencia de pérdida, al final del cual, lleva a la persona a experimentar un cambio profundo en su identidad.

Se ha escrito mucho sobre los duelos y coexisten diferentes modelos explicativos, vamos a quedarnos con el modelo de tareas/necesidades del duelo, el cual considera la elaboración del duelo como un proceso durante el cual la persona tiene diferentes necesidades y tareas que resolver para ir avanzando.

Veamos con un poco más de detalle qué ocurre en cada etapa, acompañado de relatos de testimonios que facilitan la transmisión de cómo nos podemos sentir en cada momento:

1. En un primer momento nos encontramos con la etapa de aturdimiento y choque. Es cuando la persona recibe la noticia, la conmoción del impacto amenaza la capacidad de reacción de la persona, por lo que se ponen en marcha reacciones tales como aturdimiento, descreimiento, negación, confusión, etc. La función de estas reacciones es mitigar el input de la noticia para preservar nuestra integridad. En otro extremo también se pueden dar reacciones  agudas de llanto, desesperación, etc. De hecho no es extraño que ambas reacciones coexistan, ya que oscilar entre mecanismos de evitación y de aproximación es el intento de manejar lo que sentimos. Por tanto la tarea principal de esta etapa es manejar los aspectos más traumáticos de la pérdida.
“Cuando el médico me dio la noticia me quedé conmocionado. No sé qué me pasó, no podía hablar. Salí de la sala y eché a correr, me di de bruces con la pared y empecé a golpearme la cabeza, no podía parar. Tuvieron que sujetarme.” (Joaquín)*
2. Pasado un tiempo (días, semanas o meses), aparece la etapa de evitación y negación. Ahora aparecen maniobras inconscientes para hacer de barrera protectora ante el impacto del dolor. Se puede reaccionar negando los hechos, minimizándolos, o bien manteniéndose muy activado/a, experimentar una culpa excesiva o rumiaciones obsesivas, etc. Estas estrategias inconscientes de rechazo-evitación permiten una asimilación más progresiva de la dolorosa realidad. La tarea principal de esta etapa consiste en ir disolviendo progresivamente las estrategias protectoras de distorsión-evitación e ir aumentando la tolerancia al dolor.
“No me quiero hacer a la idea de que no volverá. Cuando me vienen pensamientos a la cabeza, los aparto. No sé si hago bien o no, pero es muy importante para mí no aceptar que no volverá. Intento imaginarme que está de viaje. Es lo único que me ayuda ahora. Tengo todo como él lo dejó…. Él sigue viviendo aquí. No quiero aceptar; aceptar es olvidar, aceptar es abandonar."

(Susana, tres meses después de la muerte de su esposo)*
3. A medida que va disminuyendo la necesidad de evitar y rechazar, la persona se va sintiendo más preparada para afrontar la realidad. Es la etapa de conexión e integración, ahora se ponen en marcha respuestas de afrontamiento orientadas a conectar con la realidad (dolor, tristeza, culpa, hablar de la relación, abandonarse al dolor, realizar rituales de conexión como visitar lugares asociados al ser querido, etc.). Estas respuestas permiten llevar a la conciencia aspectos de la relación con el ser perdido y explorarlos con el objetivo de asimilar la vivencia y dotarla de significación emocional y cognitiva.
“Al principio decía a la gente: “a mi hijo me lo han matado”. Después: “mi hijo ha muerto en un accidente de coche”. Ahora ya no busco más culpables, ahora me digo: “qué más da cómo haya muerto, sólo sé que le  echo mucho de menos, y que necesito hablar de todo lo que me falta de él”*
4. Finalmente, si se han ido elaborando progresivamente los aspectos más traumáticos, defensivos y relacionales llegamos a la etapa de crecimiento y transformación, en la cual se va produciendo una reorganización de nuestro mundo interno con relación al ser querido perdido, a uno mismo y a la vida en general. De manera que en un duelo elaborado la persona debe haber ido más allá de su estado anterior y convertir de forma natural esta experiencia en un crecimiento personal. En esta etapa final algunas de las creencias o esquemas nucleares que teníamos se ven substituidos por nuevas creencias que incorporen la significación emocional de la pérdida.

El proceso de duelo es un camino que al principio es duro, árido, doloroso, hay muchas piedras y curvas, momentos en los que nos rendiríamos, otros en que retrocedemos, pero poco a poco se va volviendo más luminoso, esperanzador, nutritivo, llevadero, y cuando llegamos al final del camino nos damos cuenta que no somos la misma persona, algo ha cambiado, la experiencia del camino nos ha convertido en un ser mejor.


Referencia: Fragmentos extraídos de Payás P., Alba (2010). Las tareas del duelo. Ed. Paidós
Autora: Teresa Jounou
Recuperado de Internet:  http://www.expertoenpsicologia.com/1/post/2013/01/en-que-consiste-un-duelo.html