Este espacio es para compartir la esperanza de que hay un nuevo amanecer luego de la pérdida de un ser amado. El duelo suele ser un proceso doloroso, pues es la reacción emocional ante la pérdida. El duelo se refleja en la vida del doliente a nivel fisico, psicológico y espiritual. Te tengo noticias, el duelo se puede aliviar y superar, pero conlleva tiempo y trabajo. Hay que elaborar tareas para que al final del camino puedas reinvertir tu energía de forma productiva, sin tener que olvidar a esa persona amada. Cada uno de nosostros tenemos un faro el cual con su luz te alumbrará para que puedas continuar con tu vida, recordando en el corazón, a la persona que se fue de esta vida terrenal.


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martes, 6 de junio de 2017

Siete hechos esenciales para tratar con duelo durante las vacaciones



Aquí hay siete hechos a tener en cuenta en esta temporada de vacaciones, cuando se trata de la pérdida de un ser querido:

  1.       La experiencia de temer a las vacaciones suele ser peor que experimentar los días reales. No se preocupe por las cosas que le puede pasar o podría ser horrible antes de que puedan suceder. Más de la mitad de lo que te imaginas, saldrá mal, probablemente no lo hará. 
  2.      Usted puede hacer las vacaciones diferentes este año si hacerlas lo mismo es doloroso para usted. Puede hacer nuevas tradiciones significativas. Si quiere volver a las viejas tradiciones en las temporadas de vacaciones más tarde.
  3.      El hecho de que sus vacaciones nunca serán lo mismo no significa que su experiencia de las vacaciones por delante no se puede llenar de alegría y significado en su vida actual.
  4.      Las vacaciones nunca será "perfecta" y tampoco lo hará usted. Las expectativas bajas de los demás y uno mismo. Tener expectativas altas de las vacaciones nos prepara para el fracaso y la decepción.
  5.      Recordando las verdaderas razones de la observación de las vacaciones hará que sus vacaciones sean más significativas. Tenga en cuenta las vacaciones en una forma que refuerce su sistema de creencias, Trabajar para disfrutar de la compañía de aquellos que son importantes en su vida y hacerles saber lo importante que son para usted.  
  6.      Su ser querido querría que usted disfrute durante las vacaciones.
  7.      ¿Qué aprendiste de pasar por las vacaciones de esta temporada le ayudará a conseguir a través de las futuras temporadas de vacaciones?


Larry M. Barber, LPC-S, CT   Publicado el 3 de noviembre de 2015

griefminister.com Traducido por Google y revisado por Edu Emilia Sáez, CP, CT



Estamos cerca de las festividades de Acción de Gracias y Las Navidades y Año Nuevo, en estas vacaciones, sé que a lo mejor estas en duelo, por eso comparto el artículo de Larry Barber.

miércoles, 27 de mayo de 2015

MATRICULATE EN EL CERTIFICADO TANATOLOGIA HOLISTICA



¡Si deseas conocer sobre la Ciencia de la Tanatología
y ayudar a las personas con pérdida y duelo, Matricúlate!
Llama al Tel. (787) 258-1501 Ext. 202, 203, 209

Mira la página de la Institución
http://deca.columbiaco.edu/node/109


Lugar: Columbia Centro Universitario, Caguas
Dirección electrónica: http://deca.columbiaco.edu


VI  Grupo Certificado en DECA
5 Talleres (c/taller=12 horas presenciales,  Total 60 horas)
El horario  8:30 am- 3:30 pm

1.       El proceso de morir y la educación sobre la muerte- 5, 12 sept 2015
2.       El final de la vida y la toma de decisiones- 19, 26 sept 2015
3.      El manejo del duelo y los marcos teóricos-3, 10 octubre  2015
4.      El evento de muerte en el contexto de la niñez y la adolescencia- 17, 24 octubre 2015
5.      La muerte traumática y la consejería de duelo- 31 octubre, 7 noviembre 2015

Costos:
Costo por matrícula total..................................$900.00
Costo por tema (taller) individual..................... 180.00
Pago por adelantado.......................................... 810.00


¡TE ESPERO!

Recurso: Edu Emilia Sáez, CP, CT , e invitados….                
E-mail: saezacris@gmail.com        
Página: alivioenlaperdidayelduelo.blogspot.com

Nota: Se iniciará el curso con un mínimo de cinco personas que se matriculen en todo el certificado. Pueden ocurrir cambios en las fechas.


viernes, 18 de abril de 2014

EL DUELO EN LA BIBLIA




¿Qué es la VIDA?
La vida es un ciclo: desde la reproducción, el nacimiento, sigue con el proceso de socialización y el final, la muerte. Esa debería ser la línea de la vida, que podamos morir de viejos, aunque no siempre sucede así. La realidad en la cultura occidental ante el nacimiento y la muerte es la siguiente: el nacimiento se percibe como una experiencia positiva, es un momento gratificante, el cual se espera con mucha alegría, mientras que la muerte se percibe como una experiencia negativa, devastadora y por tanto, se resiste y no es bienvenida. (Sáez E. 2013). 


Sin embargo esto no fue siempre así, en el principio Dios creo todo, el cielo, la tierra, el sol, la luna, las estrellas, la vegetación, los animales y finalmente la raza humana y cuando termino su creación dijo que todo era bueno, “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.”. Génesis 1:31

Pero luego, entonces el creador dio unas instrucciones a su máxima creación (el hombre y la mujer) para que mantuvieran la belleza de su creación pero la desobediencia vino y provocó unas consecuencias fatales, la muerte. “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” Génesis 2:15-17

¿Qué es el DUELO?
Se refiere al proceso de experimentar reacciones psicológicas, sociales y físicas de acuerdo a la percepción que se tenga de la pérdida. Es la pena profunda por la pérdida de un ser querido. Es un proceso dinámico, con cambios y múltiples posibilidades de expresión y no como un estado estático con limites rígidos (Sáez E, 2013).
 
La Biblia nos da ejemplos de personas en duelo. Quisiera presentar como algunas de las historias bíblicas manejaban la experiencia del duelo. José muestra su experiencia sobre la muerte de su padre Jacob (Israel) “Entonces se echó José sobre el rostro de su padre, y lloró sobre él, y lo besó. Y mandó José a sus siervos los médicos que embalsamasen a su padre; y los médicos embalsamaron a Israel.  Y le cumplieron cuarenta días, porque así cumplían los días de los embalsamados, y lo lloraron los egipcios setenta días. Génesis 50:1-3

Es interesante porque José y su padre eran hebreos y la costumbre de ese pueblo era que el periodo de embalsamamiento duraba cuarenta días, sin embargo, ellos estaban viviendo en Egipto y la costumbre de ese lugar era que el luto duraba 70 días y luego era que se enterraba el cadáver.

Otra historia interesante es la reacción de Job ante la pérdida de todos sus bienes y la muerte de sus 10 hijos en el mismo día, “Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;  y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia. Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.” Job 1:18-21

Ante una pérdida tan significativa (todos sus bienes y todos sus hijos), vemos el inmenso dolor que causa una muerte súbita o inesperada, aun así la fe de este hombre fue un amortiguador de excelencia para tan grande pérdida.

Otra historia conmovedora es la reacción de David ante la muerte de su hijo recién nacido, “y enfermó gravemente. Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra. Y se levantaron los ancianos de su casa, y fueron a él para hacerlo levantar de la tierra; mas él no quiso, ni comió con ellos pan. Y al séptimo día murió el niño; y temían los siervos de David hacerle saber que el  niño había muerto, diciendo entre sí: Cuando el niño aún vivía, le hablábamos, y no quería oír nuestra voz; ¿cuánto más se afligirá si le decimos que el niño ha muerto? 

Mas David, viendo a sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño había muerto; por lo que dijo David a sus siervos: ¿Ha muerto el niño? Y ellos respondieron: Ha muerto. Entonces David se levantó de la tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas, y entró a la casa de Jehová, y adoró. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan, y comió. Y le dijeron sus siervos: ¿Qué es esto que has hecho? Por el niño, viviendo aún, ayunabas y llorabas; y muerto él, te levantaste y comiste pan. Y él respondió: Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, y vivirá el niño? Más ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, más él no volverá a mí. Y consoló David a Betsabé su mujer…” 2 Sam.12:15-24

La Biblia tiene muchas historias interesantes de cómo se refleja el luto y el duelo, de cada experiencia nosotros podemos aprender.  Finalmente quiero presentar lo triste del proceso de la muerte para nosotros cuando vamos a perder seres especiales que marcan nuestra vida antes de morir ante una muerte anticipada.

Les hablo de la muerte de Jesús. “Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” Mateo 26:36-39

En otra escena de la misma experiencia de la muerte anticipada de Jesús, “Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús. Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él.  Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos.  Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron.” Lucas 23:26-29

Y finalmente, hasta el cielo se entristeció ante la muerte de Jesús. “Cuando era como la hora sexta (las 12 del medio día), hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena (tres de la tarde).  Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad.  Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.” Lucas 23:44-46 

Como podemos ver según la Biblia, la muerte es una experiencia triste para el sobreviviente, pues tiene que hacer ajustes a la experiencia de su pérdida y del deber que tiene para acostumbrarse a vivir sin la persona que ha muerto. A través de las diferentes épocas y las diferentes culturas hemos podido ver variaciones en el proceso pero entiendo que el dolor de la perdida sigue siendo el mismo no importa cuál sea la época o la cultura de la persona que experimenta la experiencia del duelo. 

Pastor Carlos Rodríguez (estudiante del II Certificado Tanatología Holistica)
Tel. 787-667-9296
Iglesia Nazareno
Calle Crotón T-711
Urb. Loíza Valley
Canóvanas, Puerto Rico 00729






martes, 5 de marzo de 2013

¿En qué consiste un duelo?

A lo largo de la vida nos encontramos con múltiples pérdidas, desde la muerte de seres queridos (padres, hermanos, pareja, amigos, etc.) a la pérdida de trabajo/s, rupturas de pareja/s, muerte de mascotas, cambios de residencia, etc. Como podemos ver vivir pérdidas es mucho más frecuente de lo que pensamos, de hecho es una parte inevitable de nuestra vida, y parece que en ocasiones no somos conscientes de que cualquier tipo de pérdida merece nuestra atención, es decir, necesita su periodo de duelo.

Proporcionar información sobre el duelo pretende ayudar a llevar (un poco) mejor este difícil proceso,
y también facilitar el acompañamiento de seres queridos que se encuentren en estas situaciones.

El duelo es un proceso de elaboración, natural y adaptativo, que consiste en la integración de la experiencia de pérdida, al final del cual, lleva a la persona a experimentar un cambio profundo en su identidad.

Se ha escrito mucho sobre los duelos y coexisten diferentes modelos explicativos, vamos a quedarnos con el modelo de tareas/necesidades del duelo, el cual considera la elaboración del duelo como un proceso durante el cual la persona tiene diferentes necesidades y tareas que resolver para ir avanzando.

Veamos con un poco más de detalle qué ocurre en cada etapa, acompañado de relatos de testimonios que facilitan la transmisión de cómo nos podemos sentir en cada momento:

1. En un primer momento nos encontramos con la etapa de aturdimiento y choque. Es cuando la persona recibe la noticia, la conmoción del impacto amenaza la capacidad de reacción de la persona, por lo que se ponen en marcha reacciones tales como aturdimiento, descreimiento, negación, confusión, etc. La función de estas reacciones es mitigar el input de la noticia para preservar nuestra integridad. En otro extremo también se pueden dar reacciones  agudas de llanto, desesperación, etc. De hecho no es extraño que ambas reacciones coexistan, ya que oscilar entre mecanismos de evitación y de aproximación es el intento de manejar lo que sentimos. Por tanto la tarea principal de esta etapa es manejar los aspectos más traumáticos de la pérdida.
“Cuando el médico me dio la noticia me quedé conmocionado. No sé qué me pasó, no podía hablar. Salí de la sala y eché a correr, me di de bruces con la pared y empecé a golpearme la cabeza, no podía parar. Tuvieron que sujetarme.” (Joaquín)*
2. Pasado un tiempo (días, semanas o meses), aparece la etapa de evitación y negación. Ahora aparecen maniobras inconscientes para hacer de barrera protectora ante el impacto del dolor. Se puede reaccionar negando los hechos, minimizándolos, o bien manteniéndose muy activado/a, experimentar una culpa excesiva o rumiaciones obsesivas, etc. Estas estrategias inconscientes de rechazo-evitación permiten una asimilación más progresiva de la dolorosa realidad. La tarea principal de esta etapa consiste en ir disolviendo progresivamente las estrategias protectoras de distorsión-evitación e ir aumentando la tolerancia al dolor.
“No me quiero hacer a la idea de que no volverá. Cuando me vienen pensamientos a la cabeza, los aparto. No sé si hago bien o no, pero es muy importante para mí no aceptar que no volverá. Intento imaginarme que está de viaje. Es lo único que me ayuda ahora. Tengo todo como él lo dejó…. Él sigue viviendo aquí. No quiero aceptar; aceptar es olvidar, aceptar es abandonar."

(Susana, tres meses después de la muerte de su esposo)*
3. A medida que va disminuyendo la necesidad de evitar y rechazar, la persona se va sintiendo más preparada para afrontar la realidad. Es la etapa de conexión e integración, ahora se ponen en marcha respuestas de afrontamiento orientadas a conectar con la realidad (dolor, tristeza, culpa, hablar de la relación, abandonarse al dolor, realizar rituales de conexión como visitar lugares asociados al ser querido, etc.). Estas respuestas permiten llevar a la conciencia aspectos de la relación con el ser perdido y explorarlos con el objetivo de asimilar la vivencia y dotarla de significación emocional y cognitiva.
“Al principio decía a la gente: “a mi hijo me lo han matado”. Después: “mi hijo ha muerto en un accidente de coche”. Ahora ya no busco más culpables, ahora me digo: “qué más da cómo haya muerto, sólo sé que le  echo mucho de menos, y que necesito hablar de todo lo que me falta de él”*
4. Finalmente, si se han ido elaborando progresivamente los aspectos más traumáticos, defensivos y relacionales llegamos a la etapa de crecimiento y transformación, en la cual se va produciendo una reorganización de nuestro mundo interno con relación al ser querido perdido, a uno mismo y a la vida en general. De manera que en un duelo elaborado la persona debe haber ido más allá de su estado anterior y convertir de forma natural esta experiencia en un crecimiento personal. En esta etapa final algunas de las creencias o esquemas nucleares que teníamos se ven substituidos por nuevas creencias que incorporen la significación emocional de la pérdida.

El proceso de duelo es un camino que al principio es duro, árido, doloroso, hay muchas piedras y curvas, momentos en los que nos rendiríamos, otros en que retrocedemos, pero poco a poco se va volviendo más luminoso, esperanzador, nutritivo, llevadero, y cuando llegamos al final del camino nos damos cuenta que no somos la misma persona, algo ha cambiado, la experiencia del camino nos ha convertido en un ser mejor.


Referencia: Fragmentos extraídos de Payás P., Alba (2010). Las tareas del duelo. Ed. Paidós
Autora: Teresa Jounou
Recuperado de Internet:  http://www.expertoenpsicologia.com/1/post/2013/01/en-que-consiste-un-duelo.html