Siempre refexiono sobre la soledad, creo que lo hago desde mi adolescencia, cuando tenía 14 a 15 años. Todo comenzó con la muerte de mi bisabuela, abuela Eduviges (de ella llevo mi primer nombre EDU). Me pregunté y cuestioné en aquella ocasión las siguientes preguntas: ¿Porqué mis padres se unieron y salí yo y no otra persona? ¿porqué existo?, ¿para qué estoy en esta Tierra?.
Recuerdo que me sentí bien adentro sola conmigo misma. Lloré y lloré, entre mis almohadas. Lloré un día sola caminando desde la Escuela Superior Gabriela Mistral, en Puerto Nuevo hasta la Urbanización Muñoz Rivera en Guaynabo. Luego para completar como a mis 16 años una amiga, con quien iba a tomar la guagua (autobús) me dijo que su madre no quería que estuviera conmigo pues yo me reía y hablaba muy duro y parecia una "titerita". Más sola me sentí, tuve que lidiar en mi adolescencia con ese sentimiento muchas veces.
Soy lo que soy hoy por las experiencias vividas durante mi niñez, adolescencia, mi juventud y ahora en mi adultez mediana. Tuve y tengo buenas y no tan buenas experiencias. A través de ellas aprendí que aunque estuviera acompañada hay una soledad existencial que me acompaña en mi vida y que tengo que bregar con la misma. Hablo conmigo misma en el auto cuando estoy sola, frente al espejo en el baño. Realizo meditaciones porque aunque estoy acompañada, con mi amada y querida familia, debo verme tal cual soy. Debo aprender a estar conmigo misma, a solas. También en mi dimensión espiritual, a solas con mi Dios, a solas con mi fe. En fin, a solas con mi soledad existencial.
Para aquellos que necesitan consejería por la pérdida de un ser querido. Espero brindarte apoyo emocional y educación sobre cómo elaborar un duelo normal.
Este espacio es para compartir la esperanza de que hay un nuevo amanecer luego de la pérdida de un ser amado. El duelo suele ser un proceso doloroso, pues es la reacción emocional ante la pérdida. El duelo se refleja en la vida del doliente a nivel fisico, psicológico y espiritual. Te tengo noticias, el duelo se puede aliviar y superar, pero conlleva tiempo y trabajo. Hay que elaborar tareas para que al final del camino puedas reinvertir tu energía de forma productiva, sin tener que olvidar a esa persona amada. Cada uno de nosostros tenemos un faro el cual con su luz te alumbrará para que puedas continuar con tu vida, recordando en el corazón, a la persona que se fue de esta vida terrenal.
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domingo, 30 de octubre de 2011
martes, 26 de julio de 2011
LOS ADOLESCENTES: LA MUERTE Y EL DUELO
Con el desarrollo tecnológico nuestra sociedad está inundada con noticias sobre guerras, terrorismo, los asesinatos y masacres que se muestran en la televisión y en las películas. Sin embargo, nos resulta difícil hablar de la muerte y del duelo en la vida diaria. La mayoría de los adolescentes comprende que la muerte es permanente, universal e inevitable. Los jóvenes de todas las edades responden a la muerte de una manera particular, y lo demuestran ya sea con llanto incontrolable, o con cambios bruscos de su conducta. Cuando un joven, se enfrenta a la muerte, necesita de alguien que lo escuche, lo tranquilice y disipe sus miedos.
¿Qué es duelo? El duelo es como reaccionamos después que alguien ha fallecido. Es una sensación que abarca los aspectos emocionales, espirituales y físicos. Todos pasamos por un proceso de duelo ante la pérdida de un ser querido. Por esa razón, es importante reconocer y brindar formas constructivas para que los adolescentes puedan expresar su duelo, esto ayudará a evitar un duelo complicado o prolongado.
El luto es nuestra forma cultural de expresar nuestro duelo. Los adolescentes pueden expresar su luto de formas diversas: participando de los rituales funerarios, ponerse una camisa con la foto de esa persona fallecida, regalarle peluches, globos, utilizar pegatinas con un “siempre te recordaremos”, escribirle cartas, postales, cantar la música preferida del fallecido, dibujos, grafitis, en fin, todo aquello que ayude al joven a canalizar los sentimientos de dolor y les ayude a aprender a vivir con la pérdida.
Algunas reacciones emocionales que los adolescentes pueden experimentar ante la pérdida de un ser amado son: ira, sentimientos de culpa y auto reproches, sentir enloquecer, cambios de humor y rebeldía. Físicamente pueden sentir: dolor en el pecho, o ahogo en la garganta, pérdida del apetito entre muchas otras. Los adolescentes necesitan que se les permita vivir su duelo en forma intermitente. En otras palabras, el duelo del adolescente va y viene. El duelo no es algo que "superamos", es que aprendemos a vivir sin la persona fallecida.
En los días especiales como los cumpleaños, Navidad, aniversarios, graduaciones y otros momentos importantes pueden hacer que las emociones de dolor reaparezcan cuando se echa de menos al ser querido. En esos momentos la presencia tranquilizadora de adultos comprensivos, cariñosos y amorosos puede marcar la diferencia en la experiencia y en la capacidad de un adolescente para hacer frente a su duelo.
Debido a que el adolescente pasa la mayor parte del tiempo en la escuela, el personal de la misma puede ayudarlo con su proceso de duelo. Sugerimos que le informe al consejero y al trabajador social sobre la muerte ocurrida en la familia y el rol que la persona fallecida tenía con el adolescente. Solicite al consejero o al maestro de la escuela que le informe si notan cualquier cambio (bueno o malo) en el comportamiento o rendimiento escolar del joven.
Si el duelo normal se vuelve complicado debido a que la muerte del ser querido fue una de tipo violenta o súbita casi siempre ese adolescente necesitará, con calidad de urgencia, la asistencia de un profesional de la salud: psicólogo, tanatólogo, consejero profesional trabajador social.
Esté pendiente a las siguientes características tengan una duración de 7 a 10 días:
1. Las pesadillas o el insomnio son significativamente perturbadoras para el sueño.
2. La pérdida de apetito es significativa.
3. La imposibilidad de integrarse a la comunidad y el autoaislamiento.
4. La imposibilidad para levantarse de la cama.
5. Un adolescente que solía ser limpio y aseado abandona su aseo personal (como el baño, el lavado general, el cuidado facial y del cabello y si acostumbraba maquillarse).
Obtenga una evaluación y ayuda inmediatamente si observa las características anteriormente mencionadas o si el comportamiento del adolescente se vuelve extremadamente agresivo, a tal grado que puede ser peligroso para sí mismo o para otros. También si aparecen señales de conducta suicida tales como: decir “me quiero morir”, o empieza a regalar sus pertenencias personales valiosas o ropa; o muestra un interés especial por el tema del suicidio en las noticias, películas, música o literatura.
Referencia:
VITAS Innovative Hospice Care. Los adolescentes y el duelo- Los conceptos de muerte y las respuestas al duelo de los adolescentes- Un paso en la dirección correcta. http://vitas.com/Services/LearnAboutHospice/BereavementSupport/RecursosDuelos/ Internet. 12/3/2009
¿Qué es duelo? El duelo es como reaccionamos después que alguien ha fallecido. Es una sensación que abarca los aspectos emocionales, espirituales y físicos. Todos pasamos por un proceso de duelo ante la pérdida de un ser querido. Por esa razón, es importante reconocer y brindar formas constructivas para que los adolescentes puedan expresar su duelo, esto ayudará a evitar un duelo complicado o prolongado.
El luto es nuestra forma cultural de expresar nuestro duelo. Los adolescentes pueden expresar su luto de formas diversas: participando de los rituales funerarios, ponerse una camisa con la foto de esa persona fallecida, regalarle peluches, globos, utilizar pegatinas con un “siempre te recordaremos”, escribirle cartas, postales, cantar la música preferida del fallecido, dibujos, grafitis, en fin, todo aquello que ayude al joven a canalizar los sentimientos de dolor y les ayude a aprender a vivir con la pérdida.
Algunas reacciones emocionales que los adolescentes pueden experimentar ante la pérdida de un ser amado son: ira, sentimientos de culpa y auto reproches, sentir enloquecer, cambios de humor y rebeldía. Físicamente pueden sentir: dolor en el pecho, o ahogo en la garganta, pérdida del apetito entre muchas otras. Los adolescentes necesitan que se les permita vivir su duelo en forma intermitente. En otras palabras, el duelo del adolescente va y viene. El duelo no es algo que "superamos", es que aprendemos a vivir sin la persona fallecida.
En los días especiales como los cumpleaños, Navidad, aniversarios, graduaciones y otros momentos importantes pueden hacer que las emociones de dolor reaparezcan cuando se echa de menos al ser querido. En esos momentos la presencia tranquilizadora de adultos comprensivos, cariñosos y amorosos puede marcar la diferencia en la experiencia y en la capacidad de un adolescente para hacer frente a su duelo.
Debido a que el adolescente pasa la mayor parte del tiempo en la escuela, el personal de la misma puede ayudarlo con su proceso de duelo. Sugerimos que le informe al consejero y al trabajador social sobre la muerte ocurrida en la familia y el rol que la persona fallecida tenía con el adolescente. Solicite al consejero o al maestro de la escuela que le informe si notan cualquier cambio (bueno o malo) en el comportamiento o rendimiento escolar del joven.
Si el duelo normal se vuelve complicado debido a que la muerte del ser querido fue una de tipo violenta o súbita casi siempre ese adolescente necesitará, con calidad de urgencia, la asistencia de un profesional de la salud: psicólogo, tanatólogo, consejero profesional trabajador social.
Esté pendiente a las siguientes características tengan una duración de 7 a 10 días:
1. Las pesadillas o el insomnio son significativamente perturbadoras para el sueño.
2. La pérdida de apetito es significativa.
3. La imposibilidad de integrarse a la comunidad y el autoaislamiento.
4. La imposibilidad para levantarse de la cama.
5. Un adolescente que solía ser limpio y aseado abandona su aseo personal (como el baño, el lavado general, el cuidado facial y del cabello y si acostumbraba maquillarse).
Obtenga una evaluación y ayuda inmediatamente si observa las características anteriormente mencionadas o si el comportamiento del adolescente se vuelve extremadamente agresivo, a tal grado que puede ser peligroso para sí mismo o para otros. También si aparecen señales de conducta suicida tales como: decir “me quiero morir”, o empieza a regalar sus pertenencias personales valiosas o ropa; o muestra un interés especial por el tema del suicidio en las noticias, películas, música o literatura.
Referencia:
VITAS Innovative Hospice Care. Los adolescentes y el duelo- Los conceptos de muerte y las respuestas al duelo de los adolescentes- Un paso en la dirección correcta. http://vitas.com/Services/LearnAboutHospice/BereavementSupport/RecursosDuelos/ Internet. 12/3/2009
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