jueves, 28 de julio de 2011

Cuando la muerte llega sin aviso


Hay muertes anticipadas que nos dan tiempo para prepararnos a su llegada. 

Nos brinda la oportunidad de despedirnos y de cerrar y concluir la relación con
ese ser querido. Sin embargo, la muerte inesperada y súbita es como un golpe, un
rayo que cae y nos deja aturdido por lo que ha sucedido. 

Un desastre natural, un ataque al corazón, accidente, homicidio, terrorismo y las
guerras, entre otras, nos causan un choque a nuestra rutina diaria. De la cual
no control de lo que sucede. Entonces entendemos que somos frágiles,
vulnerables a morir en cualquier momento, y nadie está exento a esta dura y
dolorosa realidad. La muerte es universal, inevitable e inclusiva.

Un sentimiento muy normal a este tipo de muerte es sentirse abrumados.
Es difícil de digerir el acontecimiento. El doliente generalmente reconstruye en
su mente la imagen una y otra vez, como si fuera una muerte anticipada.

Sugerencia: 
1.   Inicia un diario reflexivo en una libreta, escribe, dibuja, coloca
           fotos significativas para ti.
2.   Escribe primero tu historia de la muerte y cuáles fueron tus sentimientos, ideas de lo que sucedió.
3.    Luego escribe como fueron los ritos funerarios y como estaba el 
            tiempo dentro de ti esos días. 

¿Tú has vivido esta situación?



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